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Guía 13 / lectura general

Traducciones oficiales y traducciones certificadas

Comprende quién puede traducir formalmente y qué aspectos no resuelve una traducción.

Una traducción traslada el contenido de un documento a otro idioma. En determinados contextos se exige que la realice o certifique una persona reconocida conforme a reglas locales. Los términos traducción oficial, jurada o certificada no tienen el mismo significado en todos los territorios.

Qué conviene distinguir

La formalidad puede depender del idioma, del destino, del tipo documental y del uso. Una traducción fiel no convierte en auténtico el documento original ni certifica que los hechos descritos sean verdaderos. Tampoco repara un documento incompleto, ilegible o emitido por un canal no reconocido.

Contexto y alcance

Algunas entidades exigen que la traducción acompañe al original o a una copia certificada; otras establecen condiciones adicionales. La transliteración de nombres, fechas, sellos y anotaciones puede afectar la correspondencia entre versiones. Comprueba cómo deben presentarse los nombres propios y los elementos que no tienen traducción directa.

Revisión prudente

Confirma con el destinatario qué cualificación acepta y qué forma de certificación requiere antes de encargar una traducción. Evita enviar documentos sensibles a proveedores no verificados. Los plazos, tarifas y requisitos varían, y este portal no ofrece servicios de traducción.

En conclusión

La traducción permite comprender un documento en otro idioma, pero su reconocimiento formal depende de la jurisdicción y del receptor. Verifica los requisitos concretos antes de usarla.

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Mantener juntos el texto y su traducción

Una traducción certificada suele indicar quién tradujo, qué documento tomó como base y qué sello o declaración respalda el trabajo. Revisa que nombres propios, fechas y números se hayan reproducido de forma consistente, incluso cuando el orden de escritura cambie entre idiomas. La traducción explica el contenido; no altera ni autentica por sí sola el documento original ni corrige sus datos.

Pregunta al receptor qué idioma, formato y nivel de certificación acepta antes de encargar el trabajo. Entrega la copia completa que se solicita para que notas, sellos y reversos no queden fuera del contexto, pero evita enviar documentos adicionales que no fueron requeridos. Conserva en un mismo expediente el original o copia de referencia y su traducción, con sus anexos. Si una variante del nombre puede generar confusión, pide que el traductor mantenga la grafía original y explique la transliteración cuando sea necesario.